lunes, 21 de septiembre de 2009

EXPRESIONES CULTURALES DE PERÚ


Expresión cultural puede ser entendida como la creación y puesta en práctica de ciertas manifestaciones culturales de una determinada nación o pueblo y que son reconocida como originales y de gran exquisites cultural. A la vez son practicados por los habitantes de esos pueblos de generación en generación.

He aquí sólo algunas expresiones culturales del Perú

EL EKEKO

El equeco (aimara: iqiqu )? o ekeko, es un dios de la abundancia, fecundidad y alegría de origen aimara o colla, que todavía recibe cierto culto en el altiplano andino, sobre todo en el solsticio de verano, cuando se celebra la feria de la Alasita.
Era un ídolo que se creía proveía de abundancia al hogar donde se le tributaban ofrendas de alcohol y cigarrillos.
Representación del Ekeko en la feria de Alasitas 2008 (en La Paz).
Toma la forma de una persona sonriente, ligeramente obesa, vestida con ropas típicas del altiplano y cargando gran cantidad de bultos de alimentos y otros objetos de primera necesidad que cuelgan de sus ropas.
Actualmente la estatuilla que lo representa tiene un orificio apropiado en su boca para poder introducirle cigarrillos encendidos, que la estatua «fumaría».
Originalmente el nombre provendría del quechua iqaqu.

EL CARNAVAL

El Carnaval de Cajamarca es una de las festividades más grandes y carnaval más importante celebrado en el Perú, razón por la cual Cajamarca fue llamada por ley del Congreso de la República como Capital del Carnaval Peruano[cita requerida].
El Cilulo
A ritmo del "Cilulo", "La Carolina", "Cumbe-Cumbe" y "La Matarina", la población y sus visitantes nacionales e internacionales bailan alrededor de La Unsha, siendo el Rey Mosqueira, el personaje que preside la algarabía de las fiestas carnestolendas en el Perú.
El color y el calor de las calles
Coplas de carnaval se escuchan en cada esquina de Cajamarca. El color toma por asalto las calles. El carnaval ha llegado con su carga de alegría, festejo, música y originales disfraces. Nadie se salva de un baldazo de agua, de los tintes y un buen trago de chicha de jora.
Una situación que se repite año tras año y que reviste especial interés para los cajamarquinos celebrarla a lo grande. Es su fiesta. Sería un insulto para ellos el no salir a las calles, guitarra en mano y visitar a su vecino para cantarle alguna ingeniosa copla. Es que en cada cajamarquino existe un coplista innato: Cuando bebo me emborracho / que hasta no sé qué hacer/ abrazo a una y a otra / creyendo que es mi mujer. Tres días que transforman radicalmente la ciudad.
Nadie se resiste al embrujo de la celebración, pues cada barrio tradicional como San Pedro, San Sebastián, Cumbemayo, La Merced, Dos de Mayo, San José y Pueblo Nuevo, dejan en libertad a sus Patrullas y Comparsas, compuestas íntegramente por gran cantidad de jóvenes entusiastas. Ellos tienen la festiva misión de visitar cada rincón de la ciudad, bailando, y mostrando la colorida originalidad de sus disfraces.
El Clon
En las Patrullas y Comparsas siempre destaca el Clon, personaje cubierto de un enorme sombrero en forma de cucurucho, ropas anchas y llamativas y una careta hecha en base a alambre finamente tejido. Todos ellos, seguidores del Ño Carnavalón, serán personajes habituales en las calles. Los clones son quienes encabezan, junto a Ño Carnavalón un día sábado de febrero, el gran corzo típico de los lunes. el rey momo

MARINERA

La marinera es un baile de pareja suelto, el más conocido de la costa del Perú. Proveniente de la Region de Lambayeque. Es un baile muestra del mestizaje hispano-amerindio-africano, entre otros.
Su origen se remontaría a un baile colonial llamado zamacueca, que era muy popular en el siglo XIX. De todos modos, existen diversas teorías o corrientes sobre su origen y evolución.
Concurso Nacional de Marinera
Desde 1960, durante la última semana del mes de enero de todos los años se realiza en la ciudad de Trujillo el Concurso Nacional de Marinera, certamen de fama internacional en el que participan miles de parejas de baile proveniente de todos los rincones del Perú y del exterior. Es sin duda uno de los mayores eventos del folklore peruano, y se ha consituído en uno de los puntos más sobresalientes en el calendario turístico del país. Este Concurso es la meta final de todo cultor de este baile, siendo necesario mencionar que durante todo el año y en diversas ciudades del Perú se realizan diversos concursos. En la ciudad de Lima el Principal Concurso de Marinera Norteña es el que realiza la asociación cultural TODAS LAS SANGRES desde 1987; evento que es pionero en implantar nuevos mecanismos de calificación y transparencia en los resultados.

INTI RAYMI

Inti Raymi (en quechua ‘fiesta del Sol’) era una antigua ceremonia religiosa andina en honor al Inti (el dios sol), que se realizaba cada solsticio de invierno en los Andes.
Inti Raymi, festividad del Haucaycuzqui, séptimo mes del calendario inca, según el cronista peruano Guamán Poma (1565-1644).
Durante la época de los incas, el Inti Raymi era el mas importante de los cuatro festivales celebrados en el Cusco, según relata el Inca Garcilaso de la Vega (1539-1616), e indicaba la mitad del año así como el origen mítico del Inca. Duraba 15 días, en los cuales había bailes y sacrificios. El último Inti Raymi con la presencia del emperador inca fue realizado en 1535.
En 1572 el virrey Francisco de Toledo (1515-1584) la prohibió por considerarla una ceremonia pagana y contraria a la fe católica. Se siguió realizando de manera clandestina.
En 1944, Faustino Espinoza Navarro efectuó una reconstrucción histórica del Inti Raymi. La reconstrucción se basa en la crónica de Garcilaso de la Vega y sólo se refiere a la ceremonia religiosa. Desde esa fecha en adelante, la ceremonia vuelve a ser un evento público y de gran atractivo turístico.
Aunque hoy conocemos a esta celebración con su nombre quechua de Inti Raymi, en realidad se trata de una festividad común a muchos pueblos prehispánicos de los Andes, y que seguramente precede con mucho a la formación del Imperio incaico.
El Inti Raymi aún se celebra como rito sincrético en muchas comunidades andinas. En el callejón interandino septentrional del Ecuador, por ejemplo, el conjunto de festividades relacionadas abarca todo el mes de junio y parte de julio, teniendo cada ciudad sus propios ritos y costumbres, y llegando a paralizarse la vida cotidiana como efecto de las celebraciones, que toman las avenidas noche y día.